El viernes por la noche surgió en mi, dejándome un poco mareada. De hecho, había estado presente toda la semana en la escuela (excluyendo el incidente del martes) y decir que era agotador no era suficiente. Los profesores me habían puesto un montón de trabajos y en lugar de cargar con todo a Alex, me gustaría hacerlo por mi misma. Increíble, lo sé, pero sino quitaran de mi cabeza la serie de pensamientos horribles que se extienden desde mi ex novio a los textos anónimos que recibía, no habría forma de que yo estuviera haciendo la tarea.
Las clases del jueves y de hoy han sido extrañamente normales, que era reconfortante y a la vez desconcertante para todos. Justin no había aparecido días después de nuestra última escalofriante conversación. Esto hizo que mi estómago diera un giro al ver su silla vacía cuando entré en clase de Inglés, y ver esto por segunda vez me hizo estremecer. Siendo honesta, a pesar de que Justin es un completo idiota que me odiaba con cada hueso de su cuerpo, estaba preocupada por él. El tipo de preocupación que no te puedes quitar de la cabeza, no importa cuanto te esfuerces en intentarlo, no se iba. Me sorprendió lo mucho que me podía afectar una persona que me despreciaba, pero después de descubrir que Nick le había hecho ese moretón y le había dejado el labio hinchado, no era de extrañar que su desaparición me hiciera sentir intranquila.
"Hey ____, ¿Estás lista para irnos?" Mi hermana entró a mi cuarto con un vestido corto de flores, sus hermosos rizos castaños caían por su espalda. Ella esperaba mi respuesta, fijándose en un par de pendientes de pluma en sus oídos. Me volví para mirarme una vez más en mi espejo de cuerpo entero. Mi vestido rosa con volantes encajaba muy bien alrededor de mis curvas y me había puesto mi pelo ondulado en mi hombro, sujetándolo con un pequeño broche de una flor. Girándome alrededor y relamerme los labios, decidí que era hora de conseguir la vuelta de la verdadera ____. Esta nueva, tímida y nerviosa ____ me había estado dando constantes náuseas. Ya era hora de salir de fiesta, no importa cuales eran las consecuencias. Aunque Justin me había dicho que me mantuviera alejada de Liam, y Nick - no iba a andar de puntillas y evitarlos. Él probablemente me había lavado el cerebro con esas cosas porque quería verme asustada. No iba a dejar que cualquiera de ellos ganara. Soy ____ y voy a romper mi promesa de todas formas.
"Vamos"
----
"Quiero a las dos de vuelta a las once" Gritó el tío Dom desde el coche del que Alex y yo nos habíamos bajado.
"Claro" Rodamos nuestros ojos y murmuramos a la vez. Después de despedir al tío Dom calle abajo, escuchamos las familiares melodías de Skrillex llenando el aire. Siguiendo el ruido, fuimos recibidas por una casa enorme, que fue invadida por lo que parecía ser toda la escuela. La gran y limpia piscina estaba llena de chicas en bikini y hombres en bañador mientras chapoteaban animadamente. Al entrar en la casa, nos dimos cuenta de que todo el mundo estaba en traje de verano, bailando al ritmo de la música y bebiendo un liquido rojo en vasos de plástico. No me atrevería a decir que contenía aquello, pero lo necesitaba. Corrí automáticamente al bar y me serví una mezcla de algo. Bebiéndomelo, sentí como Alex me daba un codazo y como sus ojos se abrían.
"____, el tío Dom te matará!" Hizo un gesto a la escena de la fiesta detrás de nosotras y al contenido de la mesa. "Lo único que se ofrece es alcohol, si no quieres beber - te vas a morir de sed en toda la noche" Ella vaciló un segundo, mirando por encima de la mesa, moviendo la cabeza en señal de desaprobación. Pude ver que estaba a punto de ceder a la tentación, pero yo no era lo suficientemente paciente para esperar a que obtuviera el valor y servirse una copa.
"Oh, por el amor de Dios, toma!" Exclamé vertiendo una mezcla de alcohol en un casi y empujándolo hacia ella. "Bebe, quizás esto te endurezca" Me reí, instándola a tomar un sorbo.
"Estás enseñando a tu hermana, no ____?" Una voz escalofriante llenó el aire. Nick se acercó a nosotros en nada más que en su traje de baño. Tragué saliva, tratando de buscar sus ojos ocultos en la gafas oscuras.
"Alex, ¿por qué no vas a darte un baño en la piscina? Yo estaré allí en un segundo ¿de acuerdo?" Le pregunté, dándole mi mirada de "me obedeces o mueres" Rápidamente captó la indirecta, mirando con recelo a Nick por un segundo antes de salir en dirección a la piscina.
"Oh, mírate siendo toda una protectora de tu hermana" Se rió Nick, haciendo ese sonido que el nudo de mi estómago reapareciera.
"¿Qué quieres?" Me crucé de brazos, mirándolo.
"____ nena, ¿qué ye hace pensar que quiero algo? ¿Estás en mi fiesta, recuerdas? Me sonrió, levantando una ceja. ¿Bebé?
"No soy tu chica" Le escupí.
"Guerrera - me gusta" Me guiñó un ojo, causando que mi piel se pusiera de gallina. "Es una pena que Liam perdiera sus posibilidades contigo pero sabes que yo siempre estoy abierto a los negocios" Dio un paso hacia mi, haciéndome andar hacia atrás. Sentí que el borde de la mesa chocaba con la parte posterior de mi pierna.
"¿Qué te hace pensar que quiero estar contigo?"
"____. Si no empiezas a jugar bien, puede que tengas que ser castigada" Ahora su cara estaba cerca de la mía, podía oler el alcohol en su aliento.
"Aléjate de una puta vez de mi!" Le escupí en la cara, alejándome de él y caminar en la dirección que había ido mi hermana hace solo unos minutos. Al llegar a la piscina, pude sentir como los pelos de mi nuca se erizaban, sentí que alguien me observaba. Sacudí mi cabeza, Liam y Nick estaban de pie en uno de los marcos de las ventanas, sus miradas se fijaron en mi. Las sonrisas en sus dos caras hicieron que cada pelo de mi cuerpo se pusiera de punta.
----
La oscuridad se hizo evidente mientras yo bebía hasta la última copa de la noche. Mi garganta ardía, acompañada de un vértigo que hacia que todos giraran a mi alrededor. De pie, me agarré a una silla de plástico, de apoyo. Tenía que volver a casa, ahora. Tambaleándome en medio de gente bailando y corriendo y gritando por el césped, me las arreglé para encontrar la puerta de entrada de la casa. Mierda. Alex. No podía irme sin ella. Dando la vuelta, revolví en mi bolso para coger mi teléfono. Bling
Sal de la fiesta ahora ____-SA
Recorrí la habitación para ver si podía detectar a cualquiera con un teléfono móvil, sin embargo, todo el mundo estaba saltando y bailando con Call Me Maybe. Sacudiendo mi cabeza, di un paso hacia delante, cuando otro texto llegó a mi teléfono.
Vete ahora, o de lo contrario...-SA
No sé por qué me fui de la fiesta inmediatamente después de recibir el último mensaje y comencé a balancearme por el camino, - tal vez el miedo me había vencido. Alex tenía el móvil de todos modos y podría ponerse en contacto con el tío Dom cuando quisiera. Sin embargo, no detuvo la sensación de culpa que tenía, cuando miré atrás una última vez a la casa, esta todavía estaba de fiesta detrás de mi.
El frío y el aire quieto hicieron que mi piel se pusiera de gallina de nuevo, por eso me abracé mis brazos a mi pecho. Sabía a ciencia cierta que sería un blanco fácil aquí en medio de la noche, a solas... y muy borracha. Cogiendo un atajo entré en un callejón, empecé a sentir una ola más intensa de vértigo. Apoyándome en la pared de ladrillo, me apreté contra ella apretando fuertemente mis ojos cerrados. Sólo tenía que esperar a que pase. No estaba pensando con claridad.
Debería llamar al tío Dom y decirle que me recoja. Era demasiado arriesgado exponer mi vulnerabilidad de noche. La gente puede fácilmente tomar ventaja, ya que me habían dado demasiadas conferencias en numerosas ocasiones por mis padres.
Escuché algo quebrándose.
Abrí los ojos ampliamente, volviendo la cabeza hacia la dirección donde el ruido había sonado. Sólo sonó a un par de metros a distancia. Mi pulso se aceleró. Bling.
No deberías estar aquí. -SA
Espera...¿no me había dicho esa persona que dejara inmediatamente la fiesta? Tenía que ser simplemente alguien tratando de asustarme de nuevo. Lo que sea, no estaba a punto de ser cazada o una jodida mierda de esas. Un grito repentino golpeó todos los pensamientos de broma de mi cabeza por completo y dejó un frío persistente en mi cuerpo.
"Te metiste a lo grande" Una voz gruño de vuelta de la esquina, a sólo unos metros de distancia de donde yo estaba. Traté de que mis piernas funcionaran, pero mi cabeza comenzó a tambalearse de nuevo.
"Y-yo no quise, el acuerdo-" Rogó otra voz.
"¿Excusas de nuevo?" Pensé que sabias que no debías de cruzarte de nuevo conmigo.
"No, confia en mi. Me encontré con algunos problemas"
"Cierra la boca" Dijo otra voz diferente entre dientes, seguido por un ruido fuerte. ¿No fue eso...un arma?
"Has tenido tus oportunidades Rutherford. El tiempo se ha acabado. Aquí." El sonido de un papel rizado llenó el callejón. "Escribe tus últimas palabras"
"No puedo, mi madre está enferma, no es justo para ella"
"Me aseguraré de que ella obtenga tu nota"
¿Qué demonios? Aquí me quedé paralizada en medio del callejón oscuro, donde los hombres estaban discutiendo...? No, tenia que ser más serio que eso.
"¿Estás listo para morir?" Se burló una voz.
No. No. No. ¿Qué demonios estaba pasando? Esto no estaba bien. Todo esto era una alucinación.
"Por favor, no-" La voz suplicante fue cortada, con el sonido de asfixia. Se ahogaba.
Mi teléfono vibró en mi mano, haciéndome saltar diez metros en el aire.
SAL DE AHÍ MIENTRAS PUEDAS. -SA
Sinceramente, traté de moverme, pero si lo hiciera definitivamente me iban a escuchar y luego ¿qué? ¿Moriría también?
Escóndete. Hay una abertura en la pared de ladrillo detrás tuya. Entra ahí ahora, no hay otra opción. -SA
Inclinando la cabeza, me di cuenta de que era un pequeño espacio en al pared, que estaba oculto en las sombras. Arrastrándome hacia atrás, llegué a la apertura y me deslicé hacia la oscuridad. Coloqué una mano temblorosa sobre mi boca, que amortiguó el sonido de mi respiración pesada y mis audibles gritos.
Se oyó un golpe.
Pulgadas de distancia de mi, un cuerpo aterrizó en el suelo. Lo único que podía ver eran los asustados y muy abiertos ojos de un hombre y su rostro pálido. Un polvo fue esparcido en sus labios rojos.
El vértigo volvió, haciendo que mis ojos rueden en la parte de atrás de mi cabeza.
Fue entonces cuando todo se volvió negro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario