viernes, 6 de septiembre de 2013

Capítulo 9. "Él no podía saber nada. De lo contrario, no solo iba a ser mi muerte"

Todo el domingo lo pasé envuelta en la cama, con el deseo de que mi vida no se hubiera convertido en un infierno. Después de que Justin me dejó la noche del sábado, inmediatamente me encerré en mi habitación, evitando tanto al tío Dom como las preguntas de Alex. Sé que estaban preocupados por mi, pero para ser honesta - no podía lidiar con esos problemas en esos momentos. Inquietantes pesadillas de Liam y Nick invadieron mi subconsciente, por lo que me era imposible dormir. Es por eso que cuando llegó el Lunes, yo estaba en el estado de ánimo más gruñón del mundo.

Me metí en la ducha apoyada en las frías baldosas, cerré los ojos y dejé que el agua cayera sobre mi cuerpo, deseaba estar de vuelta en la cama, atrapada en mi mundo de sueños donde todo estaba bien. No había ex novios mentirosos, puñaladas por la espalda o asesinatos. El agua me calmaba, relajando cada músculo tenso de mi cuerpo. Sin embargo, eso se fue cuando pensaba que hoy había escuela.

Ir a la escuela hoy iba a ser un desafío. No estaba preocupada por las clases o tareas. Esa era la menor de mis preocupaciones. Mi mente comenzó a imaginar situaciones en mi cabeza, como si me enfrentara a Liam y Nick. Ni siquiera podía conducirlos hacia un rastro de que yo sé todo acerca de su alter ego. Si supieran que yo estuve allí, no dudarían en matarme y hacer que pareciera un accidente.

Sonó un ruido.

Literalmente, me asusté agarrándome el pecho desnudo mientras sentía como mi corazón latía fuertemente.

"____, ¿cuánto tiempo vas a estar en la ducha?" Gimió Alex desde el otro lado de la puerta, pude oír su pie golpeando con impaciencia.

"Alex deja de molestarme, estaré en un segundo" Grité, componiéndome a mi misma, intentando sonar bien, y no como una niña pequeña.

"Ugh" Ella gimió en la puerta, mientras oía como sus pasos se alejaban. Apagué el agua, me envolví en una toalla y corrí por el pasillo hasta mi habitación. La luz entró desde mi gran ventana, me puse lo más rápido que pude mi ropa interior. Bleep Bleep.

Suspiré, caminando hacia mi tocador y cogí mi iPhone.

No te metas hoy en problemas. -SA

Rodé los ojos, es un idiota. Obviamente piensa que soy una chica ingenua de 17 años que no tenía idea de cómo cuidar de mi misma ... bueno, tal vez la mitad de eso era cierto. Entonces tuve una idea. ¿Cómo sabía que estaba cerca de mi teléfono para recibir ese texto? ¿Me estaba viendo en este momento? Estaba básicamente medio desnuda con las cortinas abiertas. No me juzgues, la parte trasera de la casa da a un, campo desierto cerrado. Nadie va allí.

Cerrando las cortinas, empecé a hurgar en mi armario para coger una sencilla camisa cuando mi teléfono volvió a vibrar.

Me has arruinado la diversión. -SA

Mi boca se abrió al leer el texto de nuevo. ¿Arruinado la diversión? ¿Me estuvo viendo todo el tiempo que me cambié? Él no me había visto desnuda...¿lo había hecho? Apreté los dientes y seguí para estar lista, sacudiéndome todos los pensamientos de Justin. Era un pervertido.

---

El viaje en coche directo a la escuela fue realmente tranquilo. Alex estaba tecleando en su Blackberry y la radio estaba sonando, con canciones viejas al azar, canciones de mierda. Diez silenciosos minutos pasaron antes de que mi hermana hablara.

"____, ¿Puedes por lo menos cambiar de emisora? Estas canciones son una mierda." Ella exhaló, absorta totalmente en su Blackberry.

"Alex, estoy conduciendo. Cambia a la que quieras." Sacudí mi cabeza con fastidio sintiendo un repentino impulso de golpear mi cabeza contra el volante. Vi como Alex abría la boca como un pez "¿Qué?" Me reí de ella.

"____ Rosegarden ¿realmente vas a dejar que te toque algo del coche?" Ella sacudió la cabeza con incredulidad.

"Alex, solo cambia a la que quieras" Suspiré con fastidio, me hacia pasar por una estirada, tensa, egoísta hermana mayor, que nunca dejo hacer nada sin mi permiso.

"¡No me quejo!" De inmediato se acercó a la linea y cambió de emisora. La canción, How We Do de Rita Ora comenzó a tocar lo que hizo que Alex chillara animadamente mientras juntaba sus manos. "Me encanta esta canción." Subió el volumen, por lo que el coche entero vibraba. Si, fue una mala idea dejar que cambiara de emisora.

"CAUSE WHEN THE SUN SETS BABY ON THE AVENUE, I GET THAT DRUNK SEX FEELING, YEAH WHEN I'M WITH YOU SO PUT YOUR ARMS AROUND ME BABY. WE'RE TEARING UP THE TOWN CAUSE THAT'S JUST HOW WE DO" Ella cantó las tetras, torpemente saltando arriba y abajo en su asiento. Me froté las sienes. Si quires imaginer cómo suena mi hermana, piensa, básicamente sobre un gato estrangulado o asfixiado con una bolsa de arroz.

"¡VENGA ____!" Gritaba en mi oído empujando mi brazo. Me aparté de inmediato, golpeando mi mano firmemente en el volante ¿Estaba pidiendo un deseo de muerte o... qué?

"Por dios Alex, estoy conduciendo, no puedo bailar y conducir al mismo tiempo, perra loca.

"I WANNA PARTY AND BULLSHIT, AND PARTY AND BULLSHIT, AND PARTY AND BULLSHI-"

No solo Dios, pero Jesús me ayudan a escucha su canto por otros tres minutos....o todo el viaje en coche a la escuela.

----
"Bueno chicas, hoy es día de pista. Durante una hora entera estarán entrenando con los chicos, corriendo alrededor de la pista. ¿Se entiende?" Nos informó la entrenadora mientras nos apoyábamos en el podio. Me dejé caer de nuevo en mi casillero Odiaba gimnasia con todo mi corazón. Yo, Tori y Lola siempre solíamos saltar y salir a la ciudad para escondernos. Por supuesto, no podía hacer eso más.

"Si entrenadora" Todo el mundo se quejo al unísono, a regañadientes de pie desde el banquillo. La gente comenzó a correr, sin embargo, me desplomé contra el armario, al no ser capaz de encontrar la energía suficiente en mi perezoso trasero.

"Miss Rosegarden, eso era para ti también!" La entrenadora Benson alzó las cejas hacia mí, señalando la puerta de vestuarios.

"Está bien" Me quejé, arrastrando los pies contra el suelo del vestuario a un ritmo más lento. Oí la entrenadora Benson toser detrás de mi,"

"¿Cómo diablos estás tan delgada, nunca lo sabré ____" Me empujó por la puerta hacia la luz del sol, donde el resto de mis compañeros estaban corriendo por la pista. Locos, bastardos, bichos raros. ¿Cómo pueden disfrutar el ejercicio físico con el calor que hace. Me recogí el pelo en una coleta alta, comencé a correr a un ritmo más lento en uno de los carriles interiores. Me quejé a mi misma, ya agarrando mi lado en el punto que empezaron a aparecer evidencias de correr una vuelta completa. Flato.

Disminuí la velocidad, hasta que llegué a un punto muerto, empecé a caminar cruzando mis brazos por encima de mi cabeza indicando que tenía una punzada. No sé por qué tenía que hacer eso cada vez que tenia una - si dejo de correr una vuelta, realmente no importaba tanto.

"¡_____, EMPIEZA A CORRER YA!" La entrenadora Benson gritó desde la barrera, soplando su silbato dos veces. Me gustaría poder meter el jodido silbato por su garganta.

"¡Pero tengo una punzada!" Protesté, haciendo una vez más un gesto hacia mi lado.

"¡Empieza a correr, o será una detención por una semana!"

Oh, vete a la mierda, puta.

Puse mi cabeza hacia atrás, apretando los ojos cerrados y empecé a forzar las piernas para correr de nuevo. La última cosa que quería era una detención donde corría el riesgo de pasar más tiempo con ella. Al mirar hacia los lados, me di cuenta de que había alguien observándome desde la plataforma más alta. La figura llevaba una chaqueta de cuero y tenía una capucha. Sólo había una persona que seria lo suficientemente idiota para llevar tantas capas de ropa con esta calor. Justin. Su mirada se centró por completo en mí, y aunque estaba bastante lejos, sabía perfectamente que estaba sonriendo hacia í. Gilipollas. ¿Cómo demonios había conseguido incluso saltarse gimnasia?

"______ VAMOS!" Sonó el silbato una vez más, haciendo que corriera más rápido y mirar hacia abajo. Obviamente había estado observando todo el tiempo. Miré hacia atrás rápidamente y lo vi reír. Genial, se enteró de mi falta de entusiasmo por el deporte.

Lo fulminé con la mirada, seguí corriendo, manteniendo un ritmo constante en cada vuelta.

"____" Una voz escalofriante me susurró al oído, enviando escalofríos por mi columna vertebral. Esa voz solo pertenecía a una persona. Liam lanzó una sonrisa, y se puso a correr a mi lado, balanceando los brazos musculosos de un lado a otro.

"Vete" Me las arreglé sin sonar aterrorizada. Recordé el rostro pálido y sin vida de Peter en en callejón.

"No seas así" Gimió Liam, tratando de alcanzar mi coleta. Reaccioné rápidamente, girando mi cuerpo en la dirección contraria. Sin embargo, Liam solo comenzó a correr hacia atrás, manteniendo su mirada divertida en mí.

"¿Qué quieres?" Dije entre jadeos.

"Quiero volver" Ni lo sueñes, asesino.

"Antes, o después de engañarme?" Sentí como mis mejillas se ponían rojas de la ira que comenzó a subir a través de mis venas.

"Oh vamos, Lola no significa nada parra mí."

Miré hasta el nivel superior de la plataforma, donde Justin se sentó mirando fijamente. Estaba sentado en el borde, con los puños apretados con fuerza. Liam siguió mi mirada y sus ojos se encontraron cerca de Justin.

"¿Qué diablos estás mirando?" Gruñó entrecerrando los ojos.

"Déjalo Liam" Suspiré, frenando al mismo tiempo se inclinó para tocas mis dedos de los pies con los dedos.

"Creo que ese chico, Justin, tiene algo para ti." Gruñó, cruzando los brazos sobre su pecho y mirándome con recelo. Respiré, pensando como abordar esto. Él no podía saber nada. De lo contrario, no solo iba a ser mi muerte.

"¿Qué? No seas tonto. Ni siquiera he hablado con él. Me reí, apretando mi coleta. Liam miró entre Justin y yo una vez más. Justo cuando estaba a punto de decir algo, la entrenadora Benson gritó "____, TÚ. EMPIEZA. A CORRER. YA." Me fui lo más rápido que pude, dejando a Liam atrás. Cuando me de la vuelta para ver si Justin seguía mirando, el banco estaba vacío. Justin se había ido.

---

Salí corriendo del vestuario, ya iba 5 minutos tarde a mi siguiente clase. Colgué mi bolso en mi hombro y comencé a caminar rápido por el pasillo, tratando de hacer caso omiso a mi chaqueta. De repente, sentí algo suave y helado agarrar mi muñeca. Traté de pegar alrededor, pero una mano fuerte se apretó contra mi boca. Gimiendo, me arrastraron a una sala vacía y me dejaron en una pared. Quien fuera la persona, no dudaron en no pensar en mis huesos y dejarlos crujir. Sentí a alguien susurrar en mi oído.

"¿Qué quería Liam?" Dijo una voz. Era ronca y tranquila...también familiar. Todo encajó. Justin.

"¿Estás loco?" Dejé escapar un profundo suspiro y sentí una sensación de alivio.

"¿Es una pregunta con trampa?" Contestó. Pequeño bastardo engreído.

"Hay otras maneras de acercarse a personas conocidas" Murmuré frotándome la frente.

"Lo siento" Dijo simplemente, alejándose de mi. "¿Te estaba molestando?"

"Un poco. Y antes de que digas nada..." Hice una pausa para señalar con el dedo en la oscuridad "no sospecha nada. Solo quiere volver conmigo."

Justin se burló. "Sobre mi cadáver"

"¿Oh, te importa? Bromeé, empujando el brazo.

"Cállate." Gruñó. Jugueteando con algo en el bolsillo de su chaqueta de cuero.

"De todos modos, la pregunta más importante ¿Cómo es que te saltaste la clase de gimnasia?" Puse mis manos en mi cadera.

"Oh, bueno eso es fácil, la entrenadora Benson está enamorada de mi." Me sonrió.

"¿Por qué iba a estar enamorada de ti?" Puse los ojos, bostezando.

"Echó un vistazo a mis abdominales y pensó, maldito calor este niño tiene que estar en mi cama y-"

"Bueno, creo que hemos terminado aquí." Hablé sobre su voz, sintiendo que me sonrojaba. Gracias a Dios que estábamos en la oscuridad, de lo contrario no sería capaz de vivir.

"Adiós ____" Abrió la puerta, mirándome por última vez antes de salir por el pasillo. Odiaba admitirlo, pero creo que me estaba empezando a acostumbrarme a su actitud bipolar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario