El atacante desconocido me empujó contra el armario, haciendo que el metal frío quemara en mi mejilla. Sentí el apretón de manos aún más fuerte en mi cintura, hundiéndolas más profundamente. Dejé escapar un grito de dolor cuando el atacante me dio la vuelta y me golpeó en mi espalda.
"Hola ____" Se burló Liam, golpeando mi mejilla con su mano. Se sentía como si mil agujas me apuñalaran, dejando una sensación incómodo de hormigueo.
"¡Ayuda!" Intenté gritar, pero Liam me calló con su mano fuerte sobre mi boca. Lo intenté, pero solo me salió un pequeño ruido sordo, haciendo que Liam echara la cabeza hacia atrás de la risa.
"Nadie te va a ayudar ahora, ni siquiera tú joven amante." Movió su rostro a centímetros del mío. Cada hueso de mi cuerpo se había congelado de manera que ni siquiera podía moverme. "¿Dónde está tú galán de todas formas?" Él sonrió, lo que reflejaba la misma expresión retorcida, exacta a la que habíamos visto cuando estaba en los árboles después de matar a Sophia. Esa sonrisa significaba peligro, podía sentirlo. Sentí nauseas en el estómago cuando se inclino aún más cerca.
"No lo sé." Susurré sin poder hacer nada, tratando de soltarme.
"Creo que estás mintiendo." Cantó Liam espeluznantemente, pasando un dedo frío por mi garganta. "A decir verdad, no me importa. Porque ahora, estoy a punto de conseguir lo que fui mío por derecho." Me obligó a doblar los brazos por la espalda, y se apoyó contra mi, con todo su cuerpo. "Ahora ____, vas a ser una buena chica y déjame decir por favor que seguimos siendo novios. ¿Entiendes?" Me guiñó un ojo, causando que pegara la cabeza más a la taquilla y me alejara de él. ¿Por favor? Al igual que en...
Mis pensamientos fueron cortados en seco cuando forzó sus labios contras los míos, exigiendo que nos besáramos. Cometí el error de tratar de gritar a través del beso, ya que esto solo le permitió empujar su lengua profundamente en mi boca. Él continuó, sentía sus dedos deslizando su mano debajo de mi sujetador. Sin previo aviso, me pellizcó contra mi piel, haciendo que gritara.
"Por favor, Liam." Le rogué, mientras se alejaba por el beso, recuperando el aliento. Él no respondió, en lugar de eso me dedicó una sonrisa diabólica y puso sus labios sobre mi nuca. Me mordió con fuerza la piel sensible. Sentí un gritó a través de mis labios, puse mis manos en su pecho para tratar de empujarlo. "¡Quítate de encima!" Seguí gritando con desesperación mientras seguía asaltando mi cuerpo con sus labios. Me di cuenta de su objetivo cuando sus fuertes manos llegaron detrás de mi, y torpemente comenzó a quitar el tirante de mi sujetador. Eso era una violación.
Antes de que pudiera detenerlo, la puerta del vestuario se abrió de par en par, golpeando contra la pared con fuerza. Era tan fuerte como un gigante rompiendo la pared. Justin llegó corriendo, de inmediato mirando la escena que tenía delante. La primera vez que me inspeccionó con una expresión de dolor, y una lagrima rodó por mi mejilla. Luego cambió su enfoque sobre Liam, con los ojos miel, repentinamente, volviéndose extremadamente enojado.
"¡Quita tus jodidas manos de ella!" Gritó, y lo siguiente que vi fue él lanzándose hacia Liam. Agarró su cuello, subiendo el puño - puñetazo en plena cara.
¡Bam!
Liam cayó hacia atrás, chocando contra el banco. Sin embargo, sabía que iba a tener que hacer más que eso para herir a Liam. Con todos los esteroides y las drogas en su sistema, podría coger fácilmente a Justin. Justin se paseó hacia él, luchando contra Liam en el banquillo y el suelo. Cuando Justin levantó el puño en el aire, Liam se rió. El ruido rebotó y hizo eco a lo largo de todo el vestuario.
"Eres un chico inteligente Justin, si acabas conmigo, sabes lo que te va a pasar." Justin apretó el puño, todavía en alto en el aire. Lo que a continuación me dejó sorprendida. Él se apartó de Liam, bajando el puño y se lo metía en el bolsillo de la chaqueta, y tomó una posición protectora frente a mí.
"Una buena elección." Liam sonrió mientras se levantaba del suelo, con la nariz llena de sangre. "La próxima vez ____" Liam me guiñó un ojo y salió por la puerta. Justin se dio la vuelta y me examinó. Sentí como el calor subía a mis mejillas cuando me di cuenta de que estaba básicamente medio desnuda, sólo en sujetador y mis pantalones de deporte. Sus ojos se posaron en mis moretones recién señalados, volviéndose púrpura en mis caderas cuando Liam me había cogido.
"____, siento mucho que te haya hecho eso." Frunció el ceño, tomando respiraciones profundas. Su expresión facial hizo que me doliera el corazón, nunca lo había tan dolido o deteriorado. Sin embargo, no podía decir o hacer algo en respuesta. Mi mirada se centró en él, dispuesta a ayudar a través del entumecimiento y debilidad que sentía en estos momentos. Se aclaró la garganta incómodamente, mientras se agachaba para recoger mi camiseta. Me la entregó, pero era como si me hubiera olvidado de funcionar al completo. La realización le golpeó, y el siguiente movimiento que hizo fue tirar suavemente de mis brazos y ponerme la camisa, ayudándome así a vestirme. Intenté con torpeza abrochar los botones, pero me temblaban las manos con tanta fuerza que era inútil. Justin rozó suavemente sus manos con las mías y las bajo.
"Déjame hacer eso." Susurró, mientras sentía sus frías manos de vez en cuando entrando en contacto con mi estómago desnudo.
"Gracias." Sentí que mi voz se quebraba y como mis lágrimas caían de mis ojos. No había de todos modos una forma de detenerlas. Era como su hubieran sido guardadas de todos los eventos traumáticos y solo habían tenido que permanecer fuertes a través de estas dos últimas semanas.
"Shh" Pidió en respuesta, quitando suavemente mis lágrimas. Él rozó suavemente mi mejilla abofeteada. "No te preocupes, no voy a hacerte daño." Se tranquilizó, empujando un mechón de pelo detrás de mi oreja, ahuecando mi cara con sus manos. "No voy a dejar que lo haga otra vez." Se agachó para coger mi bolso sobre su hombro y me agarró la mano. Nunca había visto una acción tan cariñosa con él, ni siquiera podía creer que estuviera siendo amable conmigo. Traté de caminar, pero mis rodillas se tambalearon y cedieron. Me hubiera caído al suelo si Justin no me hubiera cogido. Me acunó, deslizó un brazo bajo mis rodillas para llevarme. Puse mi cabeza en su pecho, inhalando su aroma cálido y familiar. Tenerlo tan cerca y siendo llevada a través de los vestuarios en su brazos me hizo sentir más segura de lo que jamás me había sentido desde que el infierno se había desatado. Estaba un poco molesto especialmente conmigo.
---
"Le diré a Alex que no te sientes bien ¿de acuerdo?" Justin me miró mientras conducía lentamente por el camino. Sí, lo sé. Despacio. Se dio cuenta de que cada vez que iba demasiado rápido por la pequeña carretera, me estremecía con una sacudida en mi sistema, por lo que ha decidido conducir a une velocidad normal.
"Está bien." Susurré suavemente, agarrando mi lado en el dolor.
"Ella y Nate están en casa viendo películas. Le sugerí que se quedara" Añadió, con ansiedad me miró por encima cuando solté otro grito de dolor. "Tal vez deberíamos llevarte al hospital."
"No." Dije demasiado rápido, causando una nueva punzada a través de mis costillas. "Liam y Nick nos matarían si hiciéramos algo por el estilo." Diablos, no sería la única que estuviera en el hospital." Negué con la cabeza, "Justin, ¿por qué no acabaste con él cuando tuviste la oportunidad?"
"Porque no puedo ¿de acuerdo?" Gritó en voz alta, agarrando el volante. Después de un minuto se compuso él mismo "Vamos a no hablar de ello, por favor" Decidí guardar silencio, de esa manera evitaría decir algo equivocado. Liam tenía algo más de Justin y ansiaba saber el qué. Sin embargo, era lo suficientemente inteligente para no escarbar en el pasado de Justin.
Justin suavemente apagó el motor. Él salió del lado del conductor y en segundos estaba abriendo mi puerta. Comenzó a cogerme de mis maltratadas muñecas.
"Tengo que caminar, mi hermana no puedo sospechar que algo malo ha pasado." Dije con firmeza, lamiendo mis labios. Justin me dio una mirada de 'que demonios' cuando lo miré de nuevo.
"____, ¿estás loca? Podrías lastimarte aún más!" Me acercó de nuevo, pero me agarré de su sudadera.
"¡No!" Protesté, balanceando una pierna fuera del coche. Rápidamente lo lamenté, cuando una sensación punzante en las costillas regresó de nuevo. Temblando, me las arreglé para tirar de mi misma fuera del coche con los restos de mi energía almacenada. Justin no dejó su protectora mirada sobre mi, mientras cerraba la puerta y empecé a cojear hacia mi casa.
"Deberías haber dejado que te llevara." Aspiró molesto mientras que me las arreglaba para llegar a la manija de la puerta. Al entrar se presentaba un reto, sin embargo, hice una mueca y contuve las lágrimas que amenazaban con derramarse de mis párpados.
"¿Alex?" La llamé, me encogí de hombros fuera de la manta que Justin me había dado. En cuanto a Justin, se quedó junto a la puerta, con una expresión de dolor en su rostro cada vez que hacía el más mínimo movimiento.
"¡____! ¡Gracias a dios que has vuelto!" Gritó Alex, mientras corría hacia el pasillo. Llevaba una bolsa de Louis Vuitton grande y tenía su abrigo colgado sobre los hombros.
"¿Qué es eso?" Exclamé, señalando su bolso.
"La cosa es que..." Se interrumpió, tratando de pensar en la mejor manera de romper lo que sea que fueran las noticias para mi.
"Alex, solo escúpelo." Animé, cambiando mi peso.
"Bueno, Nate y yo vamos a ir a casa de Bella esta noche. Es solo ver películas de un proyecto y esas cosas que queremos hacer, solo necesitaba saber que llegabas a casa sana y salva." Dijo dulcemente, sonriéndome.
"Y ese proyecto de la película se tiene que hacer esta noche donde Bella?"
"Si, por desgracia." Qué casualidad.
"Bueno, ¿quién se va a quedar aquí conmigo?" En otras palabras, estaba preocupada por su salida.
"Me quedaré con ____, ve a divertirte Alex." Justin le sonrió, pasando a estar justo detrás de mi. Me di la vuelta para levantar las cejas, y su rostro parecía muy entretenido con mi reacción. Sacudiendo la cabeza hacia él, me di la vuelta para mirar a mi hermana.
"Bueno si, nos vemos mañana entonces. ¡Vamos Nate!" Lo llamó Alex, poniendo las deportivas y arrastrando a Nate por la puerta detrás de ella. Tan pronto como la puerta se cerró, oí una risita divertida escapar de los labios de Justin.
"Así que, ¿por qué demonios te has ofrecido a quedarte conmigo?" Le pregunté con incredulidad, cojeando hacia las escaleras. Justin me siguió.
"Porque dijiste que necesitabas a alguien que se quedara contigo." Dijo como si fuera la cosa más obvia del mundo con su jodida atractiva voz.
"Ugh, solo admite que te preocupas un poco por mi." Me reí, fijando mi pie en el primer escalón.
"Hmmm" Murmuró, sorprendiéndome cuando envolvió sus brazos alrededor de mi frágil cuerpo con suavidad y me recogió una vez más como un bebé. "¿Está la señorita Rosegarden cansada?" Bromeó mientras yo bostezaba cuando llegamos al último escalón.
"Sí, no se como diablos voy a pasar esta noche." Suspiré, dirigiéndolo a mi habitación. Le dio una patada para abrir la puerta suavemente con el pie. Me puso en la cama, se puso delante de mi con torpeza, como si no tuviera que decir o hacer.
"Así que...¿necesitas ayuda para cambiarte o algo?" Preguntó, levantando una ceja.
Entrecerré los ojos hacia él. "¿Sabes qué? Creo que voy a estar bien." Dije con sarcasmo, lanzándole una almohada. "Ouch." Lloró, mientras repasaba el momento.
"Mantente estable." Justin se arrodilló delante de mi, metiendo un mechón de mi pelo detrás de mi oreja. Sus ojos se abrieron en respuesta cuando vio las marcas de mordidas en el cuello. Inspeccionó más de cerca, sentí su mejilla en mi oreja mientras me examinaba.
"Ese pequeño hijo de puta." Él maldijo entre dientes, apretándolos. "No puedo creer que hiciera eso." El tono de voz de Justin se volvió enfadado, ya que se apartó de mi.
"Justin por favor, cálmate." Le rogué, recogiendo mi ropa junta. "Voy a ir a cambiarme al baño." Puse una mano tranquilizadora en su pecho y cojeando hacia el baño en el pasillo.
Una vez me cambié y me puse el pijama, salí del baño, hacia mi habitación. Justin estaba mirando por la ventana. No se dio cuenta de que había regresado del baño. Justo cuando estaba a punto de levantar mi voz, me abstuve de hacerlo. Dándome cuenta de algo particularmente extraño en Justin, no llevaba su sudadera gris. Sin hacer ruido, me acerqué sigilosamente para mirar por detrás de su pelo castaño. Parecía un poco salvaje, incluso desde la parte posterior. ¿Por qué incluso trataba de esconder su sexy pelo?
Entonces me di cuenta de algo.
Con una mirada, vi que había una desagradable marca en su cuello. Era una cicatriz.
El ooootroooo por faaaavor
ResponderEliminarHostia, jajajaja, a subido otro capítulo, ¿tardaras mucho con el próximo? Porque sí es así....
ResponderEliminarMe encanta *-* no tardes en subir el proximo, please.
ResponderEliminarCuando subes el proximo? Ya llevas tiempo sin subir ninguno.. :(
ResponderEliminar