viernes, 30 de agosto de 2013

Capítulo 2. "Creía firmemente que había cruzado la línea, y él no iba a dejarlo pasar."

Golpe bajo

Sentí como mi brazo entraba en contacto con un material de cuero, haciendo que me golpeara con las taquillas detrás de mi. Sentí que me quedaba sin aire en los costados, mientras hablaba del **** dolor.

"Joder, ¿estás ciega o algo? ¡Mira por dónde vas!" una voz ronca maldijo en voz alta a lo que yo hice una mueca de dolor. Giré mi cabeza y vi que era un desconocido alto que llevaba una chaqueta de cuero y una sudadera con capucha. ¿En serio? ¿Qué hacía llevando una capucha dentro? Estaba inclinado hacia mi, y yo le eché un vistazo, inmediatamente se dio cuenta de sus puños cerrados, como si estuviera a punto de golpear algo o alguien. No tenía ni idea de por qué estaba siendo tan grosero, él no era el único que se había llevado un golpe con las taquillas.

"Yo-yo lo siento" Farfullé, guardando rápidamente el teléfono en el bolso. Cuando levanté la vista, seguía mirándome con sus fríos ojos marrones claros. He tomado nota de la línea de su mandíbula, apretada en señal de frustración.

"Yo, hmm no miraba por donde iba, no me di cuenta que..." empecé a divagar, sintiendo que mi corazón se aceleraba como también me di cuenta de que él estaba apretando los dientes.

"No me digas Sherlock" Me escupió con furia, sin pensar en frotarme el hombro, al menos tener el brazo huesudo sirve para algo. "¿Sabes qué, vete a la mierda" me dijo entre dientes, tambaleándose por el pasillo de la escuela.

Todavía seguía pegada a las taquillas, mientras mi corazón seguía latiendo a mil por hora. ¿Cuál era su problema? Cualquier persona normal habría simplemente aceptado la disculpa. Tal vez incluso habría intercambiado una pequeña sonrisa. Pero no, no con este extraño que no conozco en absoluto. Obviamente. él era nuevo aquí.

"Mierda ____, ¿Estás bien?" Oí a Lola y Tori decir al unísono mientras corrían hacia mi, envolviendo sus brazos alrededor de mi sacudido cuerpo. Oh genial, habían estado observando, pero no se habían tomado la molestia de ayudarme en el caso mental de un extraño. Que gran amigas tenía.

"Un poco sacudida, pero lo superaré" Susurré todavía perpleja por el incidente que había ocurrido hace apenas un minuto.

"Creo que acabas de conocer a Justin..." Tori rodó los ojos.

"Si, es nuevo aquí. Al parecer fue expulsado de su antigua escuela, ahora veo por qué!" murmuró Lola apretando el desinfectante para las manos y frotándolas vigorosamente. Tenia un pequeño OCD (Obsessive Compulsive Disorder)

"Dios, deberías decírselo a Liam. Patearía a Justin por hacerte esto!" Tori se rió arreglándose el pelo mientras miraba el espejo de su bolsillo. A veces pensaba que tenía una obsesión con mi novio.

"No, no importa. Exhalé. Si que sería divertido ver a Liam dándole una paliza a este chico, Justin, pero no valía la pena al final del día. Algunas personas son idiotas, solo tienes que vivir con ello.

"Oh mierda, rápido tenemos que llegar a Biología con el Sr. Downing!" Gritó Lola, cogiéndose de mi brazo y del de Tori, mientras nos conducía por el pasillo. Dejé que me arrastrara a la clase. Como me senté en la parte de atrás con Tori, mis pensamientos fueron invadidos por Justin. Apenas lo conocía, pero tenía curiosidad. Como si no pudieras meterte con él. Como si algo realmente peligroso te fuera a pasar si te metías con él. Creía firmemente que había cruzado la línea y él no iba a dejarlo pasar.  

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Por desgracia, la clase de Inglés llegó más rápido de lo que esperaba. Ni Tori, Lola o Liam estaban en esa clase conmigo, así que en realidad no me molestaba en hablar con nadie. Si no fuese vista con Liam, nadie se molestaría en hacer el esfuerzo de hablar conmigo y para ser honesta, no me importaba. Fue muy relajante caminar hasta la clase, sentarme en la parte de atrás, tener un escritorio para mi misma y tener tiempo para pensar.

Sin embargo, por la mirada helada y la expresión torcida que tenía en el rostro la Señorita Ryder, sabía que no iba a ser así.

"Srta Rosegarden, ya no será una solitaria en la parte de atrás." exclamó con entusiasmo y aplaudiendo. Algunos estudiantes rieron y me miraron. Rodando mis ojos e ignorándolos descansé mi cabeza entre mis manos y mis pestañas maltratadas.

"Ah, y ¿por qué sería?" Le pregunté en un tono condescendiente. Sus labios formaron una línea dura mientras se abstuvo de elevar su voz. Me encantó la forma en que podría conseguir su entusiasmo, pero ella no podía hacer nada al respecto.

"Sr. Bieber, ¿le gustaría venir y tomar asiento con la Srta. Rosegarden? Su tono no era una pregunta, era una orden.

Sentí como mi boca caía y golpeaba la mesa, cuando vi que el enfermo mental con el que choqué antes, se paseó por la puerta. Como si la clase de Inglés pudiera ser peor.

La Señorita Ryder señaló con un dedo largo y huesudo hacia mi y le dio una sonrisa. Haciendo caso omiso de ella por completo, se metió las manos en los bolsillos de la chaqueta de cuero, mirándome. Sus fríos ojos me penetraron. Sintiendo como el calor subía a mis mejillas, me incliné automáticamente en mi cabeza, mirando nada en particular. Todavía sentía su mirada en mí a medida que avanzaba hacía la mesa, me mordí los labios incómoda. Nadie había tenido ese efecto en mí. En realidad, nadie me había odiado tanto como lo hacía él. Escuché la silla rechinar mientras la sacaba lentamente y se sentó a mi lado.

Casi sentí el frío y la amarga emoción que irradiaba su cuerpo mientras golpeaba su pluma contra la mesa con impaciencia. Sabía que el odiaba cada segundo que significara estar cerca mía, y me hizo sentir físicamente enferma como respuesta.

"Está bien chicos, por favor saquen sus libros de texto y vayan a la página 17. Vamos a comenzar a analizar los personajes de Balzac!" La Señorita Ryder volvió a escribir en la pizarra el título del libro que estaba leyendo para las últimas dos semanas.

Joder.

Olvidé el jodido libro de texto.

"Hmm, disculpe Señorita Ryder?" Sentí mi voz temblar. ¿Qué demonios me pasa? Normalmente era muy segura al hablar en clase.

"¿Qué?" Entrecerró los ojos hacia mí, sus pequeños y brillantes ojos verdes llenos de odio.

"Me olvidé el libro" Le respondí simplemente, jugueteando con el anillo en mi dedo. Liam me lo había dado, no hace mucho tiempo como un simple regalo, era hermoso.

"Oh, bueno, supongo que tendrás que pedirle a Justin si puede compartir su libro contigo"

Fucking bitch. Ya le hubiera preguntado, sino me odiara.

Ella siguió la clase sin ni siquiera una mirada en mi dirección. Suspiré pesadamente y escondí mi cara con el pelo, esto iba a ser la peor hora de mi vida. Estaba a punto de tener el valor de pedirle a la Señorita Ryder de ir al baño, cuando escuché a Justin aclararse la garganta. Lo miré con curiosidad, y él deslizó su libro de texto a la mitad de la mesa. ¿Qué? ¿Ahora iba a ser amable?

"Aquí" Murmuró, abriendo el libro exactamente en la página 17.

"Gracias" Murmuré con gratitud, sonriendo interiormente a mi misma. Al fin, era un proceso.

Después de que la Señorita Ryder terminó su discurso de 20 minutos sobre el carácter de Luo y su contribución a la novela, finalmente íbamos a tener tiempo para copiar las notas y leer el texto.

"Siento lo de antes" Solté, metiendo un mechón de pelo detrás de mi oreja. La mirada de Justin permaneció fija en su libro de texto.

"Lo que sea" Ni siquiera me agradeció.

Así que, ahora había vuelto a ser bipolar. Bien, dos podían jugar a ese juego.

"Quiero decir..." Empecé a recuperar mi confianza habitual. "Tenía algunos tweets muy interesantes por ver."

Justin rodó los ojos, y me dio una mirada de muerte y luego volvió su atención hacia el libro. "Oh, eran sobre tu hombre Conor Maynard?" Se burló de mí, sonriendo para sus adentros. No voy a mentir, me gustaba Conor Maynard pero tal vez no era el momento de admitirle eso a él de todas las personas.

"No, solo cosas al azar. Al igual que, ¿por qué la escuela tiene que empezar tan temprano y ..."

"¿Puedes dejar de hablar?" Escupió, lo que hizo que casi cayera de la silla. Dulce niño Jesus, el necesitaba tener control de su ira o algo así. Decidí mantenerme firme, no había forma de que pudiera hablarme de esa forma de nuevo.

"No has dicho ni un **** por favor en esa frase, además de que no me gusta ese tono de voz!" Le devolví la mirada y empecé a leer. Al leer un pequeño párrafo, por el rabillo del ojo pude verlo sonreír. "¿Qué te hace tanta gracia?" Le pregunté, frustrada

"Sólo tú" Se aclaró la garganta.

Justo cuando estaba a punto de responder, sonó la campana que indicaba el final de la clase y el final del día. Es cierto que el día había pasado bastante rápido para un cambio, que no era una cosa mala para nada. Automáticamente, Justin metió su libro en su bolsa, se la puso en el hombro y salió corriendo de la clase. Incluso la Señorita Ryder lo miró tímidamente mientras caminaba delante de ella. Pero no tenia las agallas de decir o hacer algo al respecto. Poco a poco me puse mi bolso en mi hombro y metí mi silla y la de Justin adentro, cuando me dirigía hacia la puerta, la Señorita Ryder chilló "Srta Rosegarden, ¿podría quedarse un minuto? No.

De mala gana, arrastré mis pies hacia su mesa mientras ella masticaba una manzana.

"¿Te has puesto al día con la notas? Gritó entre bocado y bocado.

"Sí" Suspiré. Sabía que ella no confiaba en mi y tenía una razón para no hacerlo. No había copiado en absoluto las notas, sólo había estado tan...distraída.

"_____, sé cuando me estás mintiendo. Espero que puedas ponerte al día esta noche. No hagas que tu hermana lo haga por ti otra vez!" chilló. Contuve un bostezo, a Alex le gusta hacer mi trabajo de todos modos. La siguiente pregunta que hizo, sorprendió a mi núcleo interno. "Yo solo quería preguntarte si sabías algo acerca de este nuevo chico, Justin?"

¿Qué?

"Yo no sé nada de él, Señorita Ryder. ¿Por qué?" Me mordí el labio, yo también tenía curiosidad de él.

"Es solo..." Miró´por la ventana de su lado "¿Sabes qué? no importa. Asegúrate de ponerte al día esta  noche, o vas a estar castigada toda la semana. ¡Puedes irte!" Vaciló en la puerta, así que salí tan rápido como pude. Eso, fue raro.

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"¡Hey baby!" Oí a Liam gritar desde el otro lado de la pista, mientras caminaba hacia mi coche. Alex ya estaba esperando, con sus auriculares atascados en sus oídos. Saludé con la mano y le hice un gesto a Liam, ella asintió con la cabeza y se quedó donde estaba mi Range Rover. Corrí hacia Liam y lo abracé en un fuerte abrazo mientras atacaba mis labios con los suyos.

"¿Cómo estuvo tu día?" Preguntó sin aliento alejándose.

"Estuvo bien" mentí, sonriéndole.

"¿En serio? ¿La Señorita Ryder no te dio demasiada guerra?"

Me reí "Bueno, sí, pero yo solo tenía pensamientos sobre como apuñalarla a ella y a su jodida clase ¿no?"

Él se unió a mi risa y me sonrió. Entonces de repente, su rostro se puso serio. "¿Has visto al chico nuevo, Dustin o algo así?"

"¿Justin?" Lo corregí.

"Sí, parece un completo idiota. Me fulminaba con la mirada durante toda la clase de Sociología, no sé cual es su jodido problema."

"Él...te fulminaba con la mirada?" Pregunté curiosa. ¿Por qué demonios le haría eso a Liam?

"Sí, no sé de el una jodida mierda." Liam chasqueó la lengua, rechinando los dientes. "Pero Nick lo ha resuelto" Ahora se reía.

"¿Qué quieres decir con que lo ha resuelto?"

"No te preocupes por eso" Estaba harta de que todo el mundo me dijera esa. Siempre parecía estar fuera de lugar.

"¡LIAAAAAAM TRAE TU JODIDO TRASERO DE VUELTA!" Nick gritó desde el otro lado del campo.

"Me tengo que ir antes de que mamá se enfade!" Liam me guió un ojo, dejando un descuidado beso en mi frente.

"Bueno cariño, te veo luego" le dediqué una sonrisa y lo vi ir hacia el campo con Nick. Dándome la vuelta empecé a hacer mi camino de regreso a mi coche cuando oí mi teléfono vibrar en mi bolso. Hurgando hasta que por fin lo agarré, lo saqué y me quedé mirando la pantalla.

El mensaje era de un número desconocido, había un montón de números y letras desordenadas. ¿Qué demonios? No había visto nunca un mensaje de este tipo en toda mi vida. Curiosamente, hice click en la pantalla, abrir el mensaje. Sentí que se me helaba la sangre. Esto fue lo que apareció:

Liam no es quien crees que es. Cuida tu espalda. -SA

Mi corazón casi se sale de mi pecho mientras me di la vuelta, en un intento de ver si había alguien o si se encontraba a una distancia de mi, con un móvil y riéndose de mi, como si fuera una especie de broma. Sin embargo, lo único que se escuchaba eran los gritos y ruidos del campo, donde los chicos estaban practicando. Mis ojos se entrecerraron en un árbol cerca de la entrada del campus. Mi corazón se sacudió cuando vi lo que fuera aquello. Una figura de negro se alzaba en la distancia, y luego, de repente, se fue. Igual todo había sido producto de mi imaginación.



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